Embajadoras en Ecuador visitan y apoyan a Casa Matilde

Las embajadoras de varios países en Ecuador y de otras organizaciones, visitaron a inicios del mes de mayo las instalaciones de la Fundación Casa de Refugio Matilde.

Durante la visita, conocieron el trabajo que realizamos y ofrecieron apoyo para la atención de las usuarias en movilidad humana.

La embajadora de República Dominicana, Milady Cuello de Cabral expresó “la voluntad de la Embajada Dominicana en Ecuador de cooperar con las actividades de Casa Matilde para que puedan continuar desarrollando esta ardua labor”.

A la visita asistieron:

Embajadora de Bolivia, Sra. Segundina Flores
Embajadora de Costa Rica, Sra. Nury Solís
Embajadora de Guatemala, Sra. Olga María Aguja
Embajadora de Haití, Sra. Muguette Joazile
Embajadora de México, Sra. Raquel Serur
Emabajadora de Panamá, Sra. Deus Navarro
Embajadora de República Dominicana, Sra. Milady Cuello

Representante de ONU Mujeres: Sra. Ana Elena Badilla

Condecoración al mérito Dolores Cacuango de parte de la Prefectura de Pichincha

La Fundación Casa de Refugio Matilde recibió este 25 de noviembre la Condecoración al mérito Dolores Cacuango de parte del Gobierno Autónomo Descentralizado de la Provincia de Pichincha por “su contribución a la construcción de una Pichincha libre de violencia machista”.

La entrega de la condecoración se realizó en el acto de conmemoración por el 25 de noviembre Día Internacional de la Lucha contra la violencia a la Mujer en la plaza Quitumbe, junto a la plataforma gubernamental en el sur de Quito.

La condecoración fue entregada por la consejera provincial Patricia Osorio y por recibida Rosario Gómez Santos, socia fundadora de la Fundación y actual coordinadora técnica de la misma.

Se destacó a la Fundación Casa Matilde como la primera casa de refugio de Ecuador y una de las primeras en América Latina y su trabajo en favor de las mujeres que viven violencia de género.

Rosario Gómez, luego del evento, destacó que la condecoración es para quienes han trabajado y aportado desde 1990 al trabajo de la Fundación Casa Matilde y agradeció a la Prefectura de Pichincha por reconocer la intensa labor de todo el equipo de trabajo.

Texto: Lucila Donoso / Fotos: Jefferson Enriquez

Video: https://youtu.be/OJgD4Nc-dTo

Acciones desde los barrios y comunidades para prevenir y enfrentar la violencia.

El pasado 27 de diciembre la Fundación Casa de Refugio Matilde junto con el grupo de Lideresas del Sur de Quito realizó un taller con el fin de sensibilizar sobre la importancia de realizar acciones concretas de prevención de la violencia de género y cuando ya existen casos de violencia en los barrios y comunidades.

El taller se llevó a cabo en el marco de los 16 días de activismo convocados por la organización de las Naciones Unidas en contra la violencia de género para posicionar el tema de las acciones concretas para PREVENIR la violencia.  

La metodología que se utilizó fue participativa con trabajo en grupos con el fin de obtener mensajes o ideas de acciones para prevenir la violencia desde los barrios y comunidades.

En el evento participaron 77 personas vía online pertenecientes al sector educativo de instituciones de la zona Quitumbe y lideresas del sur de Quito.

Luego del taller, se consolidaron las ideas de acciones y mensajes, se editaron para formato de redes sociales.  Se diseñaron dos plantillas para dos tipos de mensajes: uno para prevenir la violencia y otro para enfrentar la violencia para difundir los 10 mensajes consolidados hasta el 10 de diciembre cuando culminaron los 16 días de activismo por el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.  
Durante el Taller se sensibilizó a quienes participaron en la importancia de generar redes de apoyo en los barrios y comunidades con quienes se trabaja para enfrentar situaciones de violencia ya existentes entre las vecinas, niños, niñas, adolescentes.  

Al realizar el trabajo en grupos, se reflexionó, desde la misma experiencia de las lideresas del sur de Quito, sobre la importancia de no juzgar a las mujeres que viven violencia, insistir en apoyarlas aunque no quieran denunciar ya que la denuncia no siempre es la única salida y muchas veces genera rechazo y miedo en las mujeres.  

Se destacó la importancia de realizar acciones concretas desde las prácticas cotidianas tanto en los barrios como en las entidades educativas para ir cambiando esquemas y estereotipos como una forma de prevenir la violencia de género.

Por ejemplo se conversó sobre el efecto que producen en las niñas y adolescentes los reinados de belleza como la elección de la Quiteña Bonita o la realización de campeonatos de fútbol solo para hombres.  

A continuación compartimos los mensajes: Les invitamos a compartirlos, difundirlos. Si desea bajarlo lo puede hacer en este enlace: DESCARGAR IMAGENES

Mujeres sordas por una Vida Libre de Violencia

La Fundación Casa de Refugio Matilde, con el apoyo de ACNUR y la Secretaría de Derechos Humanos, capacitó en el mes de agosto a lideresas de organizaciones provinciales de mujeres sordas de la Comisión de Mujeres de la Federación Nacional de personas sordas del Ecuador. Fenasec

A la capacitación denominada “Por el derecho a una vida libre de violencia” durante cuatro fines de semana, asistieron 25 mujeres de varias ciudades del país como Ambato, Cuenca, Chimbo, El Puyo, Guayaquil, Loja, Neuva Loja, Macas, Quito y Sucumbíos y también de países vecinos.

Para las capacitaciones que se realizaron por internet, el equipo de la Fundación Casa Matilde contó con el apoyo de Paulina Luna, intérprete de Lengua de Señas ecuatoriana y también con material audiovisual en Lengua de Señas por parte del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

Rosario Gómez, socia fundadora de la Casa Matilde y miembro del equipo de capacitación, expresó que los talleres han significado “una experiencia muy importante para el equipo de la Casa Matilde y han dejado muchos desafíos y retos para el futuro”.

“Me pareció una experiencia muy significativa. En especial conocer la realidad de mujeres, que de alguna manera ya la conocemos, pero aquí con la salvedad de que son mujeres sordas, que tienen una discapacidad, lo cual las pone en situación de mayor riesgo”

“La primera impresión de tuve es que las mujeres sordas son tratradas como si tuvieran una disacapacidad mental, lo cual implica vivir violencia desde pequeñas y al interior de sus familias”, dijo Rosario Gómez.

Para ella es ha sido una experiencia “muy gratificante” porque como equipo pudieron sentir que “pudimos de alguna manera apoyar a mujeres que tienen mucha interna, que la han tenido para luchar en sus vidas y salir adelante”. “Son mujeres en quienes la discriminación producto de su discapacidad llega a ser violencia, pero es una violencia totalmente naturalizada y sutil”.

En la capacitación se abordaron éstos temas: el posicionamiento del tema de la violencia en América Latina y en el Ecuador, tipos y ámbitos de la violencia establecidos en la Ley Orgánica, las causas y consecuencias de la violencia, el sistema sexo género y estrategias y prácticas para trabajar contra este problema.

Para Anna Cristina Ruiz, capacitadora de los talleres, fue muy conmovedora la experiencia al compartir con lideresas mujeres sordas.

“Al participar como facilitadora con el grupo de mujeres sordas me conmovio mi alma y me sorprendio adentrarme y encontrar cuán grande es su fortaleza y su vulnerabilidad para enfrentar no solo a su entorno familiar violento y excluyente sino a un mundo donde su lenguaje no tiene cabida, son mujeres valientes con una capacidad de resilencia impresionante y admirable”, dijo Anna Cristina.

En las evaluaciones, algunas de las participantes agradecieron por los temas abordados e indicaron la importancia de poder detectar la violencia y denunciarla para “no quedarnos calladas” :

“Muchas gracias, muy interesante. Nos ha faltado tener esta información conocer sobre la lucha, para poder compatir con otras mujeres de la comunidad”, dijo una de ellas.

“Qué importante lo que nos han dado en este taller, porque a veces nos quedamos calladas, es importante no aguantar esta situación porque nos podemos enfermar”. “Muy interesante conocer los tipos de violencia, es super importante saber cuándo es violencia y cuando no es violencia”, indicaron.

Luego de las capacitaciones, las dirigentas expresaron su aspiración de que el servicio de albergue y consulta externa de la Fundación Casa Matilde pueda tener dentro de su personal, personas que conozcan Lengua de Señas para poder contar con este tipo de servicios.

Captura de pantalla en una de las capacitaciones con el grupo de dirigentas mujeres sordas del Ecuador.

30 años de lucha por una vida libre de violencia

El viernes 26 de junio pasado celebramos con un evento online transmitido en vivo nuestros 30 años de lucha por una vida de violencia.

Son 30 años de la primera Casa de Refugio para mujeres víctimas de violencia de género y 30 años de uno de los logros del movimiento de mujeres del Ecuador.

Aunque estamos viviendo una pandemia mundial por el Covid19, que por cierto ha recrudecido los niveles de violencia contra las mujeres, no quisimos dejar pasar la celebración de estos 30 años de vida institucional.

Les resumimos aquí el evento que se inició a las 5pm y terminó cerca de las 17H30 y se transmitió por nuestra página de Facebook y también por YouTube. (Tuvimos un corte en la transmisión de YouTube y les pedimos disculpas por eso a quienes nos estaban siguiendo por ese canal, pero se puede volver a ver en este video)

De manera especial queremos destacar el apoyo que tuvimos de la intérprete en Lengua de Señas ecuatoriana, Paulina Luna. Nuestro interés fue lograr un evento realmente inclusivo para las personas sordas.

Para la transmisión en vivo contamos con el apoyo de El Churo Comunicación, como presentadoras Lucila Donoso y María Fernanda Almeida del equipo de la Casa Matilde.

En el evento tuvimos las palabras de Betty Vásquez, presidenta de la Fundación; luego de Rosario Gómez, fundadora de la Casa Matilde quien destacó los principales aprendizajes de estos 30 años, también contamos con la música de la cantante Grecia Albán, estrenamos un vídeo con tres testimonios de usuarias del albergue, emitimos varios videos de saludos de los representantes de nuestros socios ACNUR, PMA, otros saludos personales y también entrevistas a miembros del movimiento de mujeres del Ecuador que estuvieron en el proceso de creación de la Casa Matilde. Y también la música de la cantante esmeraldeña Mel Mourelle que nos encantó con su fuerza.

(En este enlace se puede leer la transcripción completa de las palabras de Betty Vásquez y Rosario Gómez )

Destacamos que son 30 años de una de las conquistas del movimiento de mujeres del Ecuador:  cómo rindió sus frutos el esfuerzo conjunto de mujeres organizadas para luchar por una vida de violencia para las mujeres y sus hijos e hijas.

“La Casa de Refugio Matilde se ha convertido en estos 30 años en un espacio seguro donde las mujeres que viven violencia pueden ser acogidas con sus hijas e hijos tanto en el servicio de albergue y también en consulta externa. Un espacio donde puedan para fortalecerse, conocer y apropiarse de sus derechos a una libre de violencia y así pasar de ser víctimas a ser sobrevivientes”, dijo Lucila Donoso.

Betty Vásquez, presidenta de la Fundación destacó que la Casa Matilde nació “de las necesidades que se veían cuando, en el servicio jurídico del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer, contábamos con una serie de casos de violencia contra las mujeres. Y precisamente, a través del CEPAM, que fue nuestra madre, si cabe el término, nuestras compañeras del CEPAM hicieron posible el nacimiento del albergue, para posteriormente convertirnos también en Fundación”.

“Para mí particularmente es motivo de mucho orgullo, de mucha alegría, nostalgia diría yo, porque en esa época yo era estudiante de derecho, era parte del CEPAM y, de una u otra manera, fui parte del nacimiento de lo que fue el primer albergue en nuestro país. Y ahora, paradójicamente, casualmente, estoy presidiendo este gran proyecto, esta gran institución, que se ha mantenido y esperamos que se siga manteniendo por muchos años más”.

Agradeció el apoyo de instituciones, de amigos y amigas que hacen posible que sigamos trabajando: como el CEPAM, ACNUR, El Programa Mundial de Alimentos, Medicus Mundi, UNFPA; la Secretaría de Derechos Humanos en la actualidad, anteriormente el Ministerio de Justicia; Grupo Futuro; tantos amigos, amigas, que siempre están colaborado y apoyándonos.

Rosario Gómez Santos, socia fundadora de la Casa Matilde recordó los inicios desde el departamento jurídico del CEPAM desde donde empezaron a descubrir que atrás de una pensión de alimentos, de una demanda de alimentos, atrás de un divorcio, “había un monstruo, un monstruo que para nosotros hasta ese entonces había sido desconocido. Y era el monstruo de la violencia a la mujer”.

De forma paralela formaron parte del movimiento de mujeres llamado “Acción por el Movimiento de Mujeres” donde se creó una comisión para el tema de violencia contra las mujeres. Silvia Vega, Carmen Gangotena y Rosario Gómez redactaron un pliego de peticiones al Estado ecuatoriano para exigir cambios; reformas al Código Penal vigente; “exigíamos la creación de las Comisarías de la Mujer; exigíamos la derogatoria de esos artículos en donde se daba permiso a los hombres para matar a las mujeres si las encontraban en acto carnal ilícito y exigíamos las casas de refugio, porque ya sabíamos que teníamos necesidad de un albergue, de una casa a donde recibir a estas señoras que nos pedían que se querían quedar con nosotros en las oficinas”.

Rosario recordó cómo en el gobierno de Rodrigo Borja, con el ministro de Bienestar Social, Raúl Baca Carbo, con la viceministra Elsa María Castro y Tatiana Cisneros de Directora Nacional de la Mujer se aceptó el pliego de peticiones y se creó la entonces Casa de Refugio para Mujeres y Menores.

Además de hacer un recorrido por los principales hitos durante los 30 años de trabajo, cómo luego se convirtió en Fundación, Rosario también destacó los principales aprendizajes:

PRIMER APRENDIZAJE: sin la organización no podemos seguir. La importancia de la organización, de la organización popular, de la organización de todos y de todas, pero especialmente hoy rescatamos la organización de las mujeres.

Porque todas las leyes que existen, y ojalá que existan muchas jóvenes en las personas que nos están escuchando, que esas jóvenes y jóvenes sepan que hay que seguir luchando, pero para eso hay que organizarse, para eso hay que organizar círculos de mujeres. Entonces ese es el gran aprendizaje, yo lo rescato como el gran aprendizaje de la vida, la importancia y la fe en la organización. No es fácil trabajar en una organización, pero cuando uno tiene un ideal, un objetivo, una meta, uno lo puede lograr.

SEGUNDO APRENDIZAJE: empezamos a conocer muchísimo más el problema de la violencia. Nosotros nos metimos a estudiar para conocer más el problema de la violencia. Saber qué era esto. Que no podíamos ser como la vecina de la esquina, que tal vez de buena fe le dice a la señora: “oiga, hasta cuándo se aguanta, usted es una tonta, no. Porque se aguanta ese marido que le pega”. Nosotros no podíamos, sabíamos que no podíamos repetir ese discurso. No queríamos juzgar a las mujeres. Ahora estamos convencidas de que no hay que juzgar a las mujeres.

Porque este es un problema que nos afecta a todos, que tiene raíces muchísimo más profundas en la sociedad, esta sociedad que hay que cambiarla, esta sociedad que hace daño a las mujeres especialmente pero también a los hombres. Porque el patriarcado también deshumaniza a los hombres, y a las mujeres también. Y todos somos corresponsables de esta situación, y todos tenemos que ser los sujetos de estos cambios que necesitamos en la sociedad.

Y conocimos entonces, como herramientas para trabajar en el problema de la violencia, conocimos el ciclo de la violencia de Leonor Walker, y descubrimos que no era un ciclo como una bicicleta que da la vuelta, sino que era una espiral. Una espiral que cada día se va haciendo más grave, más grave, más grave.

TERCER APRENDIZAJE: no podemos segmentar las cosas. No podemos creer que la violencia tenemos que estudiarla y entenderla como un problema aislado, como un problema que solo nos pasa a las mujeres, como un problema que tenemos que solo resolverlo las mujeres. No. Este es un problema del Estado, este es un problema de la sociedad en general. Somos el 52 por ciento de la población, y ese 52 por ciento de la población, a veces desde antes que nacemos, en la niñez, en la adultez y en la tercera edad, estamos siendo violentadas. Cuánta energía se desperdicia en nuestra sociedad con ese 52 por ciento de una población que vive afectada. Que no está en su cien por ciento de energías, porque anda mal adentro, anda oprimida, no tiene ganas de vivir.

Entonces, eso es importante, por eso es un problema de salud pública. Por eso es un problema la violencia. Esta violencia de la que estamos hoy día hablando, es un problema que afecta al desarrollo. ¿A cuál desarrollo? Al de las personas, al de los grupos familiares, al de la sociedad en general, al de los pueblos, al de las comunidades, al de las vecindades.

CUARTO APRENDIZAJE: Un último aprendizaje, porque nos metimos a estudiar también, filosofía, epistemología, es que saber que nosotros no podemos segmentar las cosas. No podemos hablar de la violencia a los niños y a las niñas y no hablar de la violencia que sufre la pareja de su padre y de su madre. De esas malas relaciones de opresión y de violencia que existen. Es clarísimo, si nosotros atendemos a un niño violentado indudablemente que ese niño está viviendo en un grupo familiar en donde hay violencia. Y si atendemos a una mujer violentada, segurísimo que los niños también están viviendo violencia.

Aprendimos a que no podemos llamar víctimas a las mujeres. Porque decirle víctima es seguirla victimizando y sentir que ella no tiene capacidad de lucha. Tenemos que hablar de sobrevivientes de la violencia, esto es muy importante.

Al final Rosario dijo: “Este es un evento del Movimiento de Mujeres. Porque queremos recordarnos. Recordarnos a todos nosotros. A esos compañeros hombres que también están junto a nosotros, apoyándonos, trabajando junto con nosotros para trasformar esta sociedad. Queremos decirles que este es un evento para recordar la importancia de la fuerza de la organización, y que a eso tenemos que volver, a los círculos de mujeres, a las organizaciones de mujeres, a las organizaciones populares”.

Retratos Día Mundial del Refugiado

Para conmemorar el Día Mundial del Refugiado (20 de junio) publicamos una serie de retratos y pequeñas historias de mujeres sobrevivientes de violencia de género y refugiadas.

Ellas reciben apoyo integral de la Fundación Casa de Refugio Matilde, Acnur (agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados) y otras organizaciones.

Aquí compartimos las fotografías y las historias que publicamos durante una semana en nuestra página en Facebook.

Somos mucho más de lo que nos ha sucedido.
Somos mujeres que queremos vivir felices, libres y realizar nuestros sueños.

Fotos: Isadora Romero Textos: Lucila Donoso

“Uno de los recuerdos más lindos de cuando era niña es cuando salía sola con mi mamá a los centros comerciales a tomar helados🍦y pizza🍕. También cuando jugaba con mis primos chiquitos en el playstation🎮. Me encantaba mucho jugar con ellos, son los mejores recuerdos de mi infancia”.

Claudia (nombre protegido), 16 años, venezolana.
Refugiada y sobreviviente de violencia de género.

“Me gustaba salir a caminar con mi papá. Me llevaba a muchos lugares. Lo que yo le pedía, me lo daba y todavía mi papá nos quiere dar de todo: leche, ponquey. 🥛🧁 Él quiere que vayamos allá. Todavía me ve como si fuera una niña pequeña”.

Roxana (nombre protegido), 50 años, venezolana.
Sobreviviente de violencia de género y refugiada.

“Mi sueño frustrado es viajar. Pero ya con responsabilidades como que eso queda estancado. Me he considerado nómada, me gustaría viajar a todos lados. Me gustan los lugares con mucha playa, me encantaría ir a Cancún o Curazao y también a lugares con mucha nieve”.

Mariana, 34 años, colombiana.
Sobreviviente de violencia de género y refugiada.

“En el futuro me gustaría ser una mujer súper, súper independiente, tener mi propio almacén, tener una sala de eventos, tener varias propiedades y una agencia de venta de carros”.

Daniela (nombre protegido), 29 años, colombiana.
Sobreviviente de violencia de género y refugiada.

“En el futuro lo que quiero es ir a la playa, aunque no me gusta meterme al mar, pero sí estar por la tarde en la arena y también trabajar en un trabajo honrado”.

Georgina, 42 años, venezolana
Sobreviviente de violencia y refugiada

Última encuesta sobre violencia a la mujer 2019

El pasado 25 de noviembre se publicaron los datos de la nueva Encuesta Nacional sobre Relaciones Familiares y Violencia de Género contra las Mujeres (Envigmu) que recoge datos actualizados sobre actos violentos que han experimentado mujeres ecuatorianas mayores a 15 años de edad.

Esta es una herramienta estadística que aporta a visibilizar la violencia contra las mujeres en nuestro país. Los datos completos se los puede obtener en esta presentación del Instituto de Estadísticas y Censos (INEC): Datos ENVIGMU 2019

Uno de los primeros datos que destacan en esta encuesta es: 65 de cada 100 mujeres en el Ecuador han experimentado por lo menos un hecho de algún tipo de violencia a lo largo de su vida. Este indicador nos dice que hay una alta prevalencia de violencia contra las mujeres en nuestro país. Y en los últimos 12 meses, según la encuesta, 32 de cada 100 mujeres han experimentado algún tipo de violencia.

También se destacan los datos obtenidos sobre los roles femeninos y masculinos. Uno de ellos muestra que 27 de cada 100 mujeres creen que una buena esposa debe obedecer a su esposo en todo lo que él ordene. Mientras que, 86 de cada 100 mujeres creen que tienen el mismo de derecho de trabajar y ganar dinero.

La encuesta incluye por primera vez a la violencia Gineco-Obstétrica y la diferenciación entre los ámbitos de investigación (en pareja, escolar, laboral, social y familia), basándose en lo establecido en la nueva Ley Orgánica Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres. La encuesta se aplicó a 20.848 viviendas del país en zonas rurales y urbanas.

Compartimos aquí algunos de los datos de esta investigación estadística proporcionados por el INEC:

25 de Noviembre 2019 ¡Vivas Nos Queremos!

El pasado 23 de noviembre participamos en la marcha Vivas Nos Queremos en conmemoración del 25 de noviembre, Día Mundial por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Queremos una vida libre de violencia para las mujeres, niñas, adolescentes, adultas, adultas mayores.

Marchamos desde el parque El Ejido, por toda la calle 10 de Agosto hasta la plaza de San Blas en el ingreso al centro histórico de Quito y luego de regreso al parque de El Arbolito donde se desarrolló un evento artístico.

“Ahora que estamos juntas, ahora que si nos ven, abajo el patriarcado se va a caer, se va a caer”

Fotos: Andrés Yepez

Prefectura de Pichincha y Fundación Casa Matilde suscribieron un convenio para aportar en la lucha contra la violencia de género en la Provincia.

La Prefectura del Gobierno de Pichincha y la Fundación Casa de Refugio Matilde suscribieron un convenio marco de cooperación interinstitucional para contribuir en la implementación del Plan de Prevención y Erradicación de Violencia de Género que desarrollará el Gobierno de Pichincha como parte del objetivo de declarar a la provincia “libre de violencia”.

De manera específica, firmaron un convenio para capacitar al personal del gobierno provincial con el objetivo de prevenir, detectar y referir casos de violencia de género.

Previo a la firma del convenio, la prefecta de Pichincha, Paola Pabón, recorrió las instalaciones del albergue de la Fundación Casa de Refugio Matilde y conoció de cerca el trabajo que realizamos en favor de las mujeres y sus hijos e hijas afectados por la violencia intrafamiliar y de género.

En la firma del convenio, Elizabeth Barahona, directora de la Fundación Casa de Refugio Matilde, expresó:  “Prefecta, queremos agradecer su compromiso y el trabajo en favor de los derechos de las mujeres, conozco de su lucha feminista desde hace muchos años, agradecerle por ese compromiso y ese trabajo”.

“Vamos a poner mucha fuerza en beneficio de las mujeres, porque nuestro compromiso va más allá y es lograr un mundo libre de violencia, un mundo donde tanto hombres y mujeres podamos construir un mundo equitativo, de igualdad y que podamos vivir en un mundo de paz”, dijo.

“Para nosotros el compromiso es seguir sosteniendo el albergue, el próximo año tendremos un gran evento por los 30 años de la Fundación, esperamos poder seguir trabajando juntas”, expresó la directora de la Fundación.

La prefecta Paola Pabón expresó su emoción por suscribir un convenio que será, dijo, “el primer paso” para “lograr el sueño de que Pichincha sea una provincia libre de violencia contra las mujeres”.

“Una sociedad que violenta, que maltrata a las mujeres, que las criminaliza, no es una sociedad sana que puede vivir en paz, no es una sociedad que cría a las futuras generaciones en paz. El tema de violencia contra las mujeres no es un tema solo de mujeres, es un tema de hombres y mujeres, y también del Estado”, dijo.

Paola Pabón expresó también su emoción y dijo estar “muy conmovida” por encontrarse “entre mujeres tan valientes que trabajan por cambiar la vida de mujeres que llegan acá a este refugio destrozadas en todos los sentidos… eso es tener mucha fortaleza para poder continuar el trabajo de salvar vidas a las mujeres”.

“Esta es la única casa de refugio que existe en toda la provincia de Pichincha y esta es la única que funciona porque esta Fundación, es decir la sociedad civil, ha sostenido esta casa durante casi 30 años. Eso significa que hay un esfuerzo de las mujeres, un compromiso de sostener este espacio”, destacó.

En ese sentido destacó que se tomó la decisión “de firmar este convenio con mujeres que toda su vida han dedicado a salvar la vida de las mujeres”.

“Este es un comienzo para el gobierno de Pichincha, para ustedes una actividad más durante estos casi 30 años de vida, pero para nosotros reviste mucha importancia la firma de este convenio”, finalizó.

Texto y fotos: Lucila Donoso

Artículo de opinión: “Tres historias, un continente, centenas de culturas, infinita violencia”

Compartimos el artículo de opinión escrito por Iván Zahínos, coordinador de Relaciones Internacionales de Medicus Mundi Mediterránea.

Iván nos visitó durante una semana para revisar el avance de los proyectos que lleva adelante Medicus Mundi junto con la Fundación Casa de Refugio Matilde y durante su estadía estuvo en el albergue y conversó con dos mujeres que permanecen allí.

Desde la página de Medicus Mundi Mediterránea Iván nos escribe un artículo donde expresa su rabia e indignación por la violencia de género, por la situación que viven las mujeres y sus hijos y por la falta de apoyo a la labor que realizan organizaciones como la Fundación Casa de Refugio.

Medicus Mundi colabora desde hace más de 5 años con la Fundación Casa de Refugio Matilde en mantener operativo el único albergue para mujeres víctimas de violencia en Quito, entre otros proyectos.

En su artículo, Iván dice:

“En medio de las entrevistas, en un estado que mezcla la rabia, la sorpresa, la indignación y la vergüenza, recuerdo la película “El abrazo de la serpiente” y los siglos de guerra entre humanos en esta tierra, en esta nuestra América Latina. Veo las escamas de esta serpiente, como muda de piel, pero sigue siendo la misma devoradora. Hay historias de violencia personal, de agresión y dominación a la mujer, hay una historia de violencia colectiva. Hay conflictos políticos que sobrepasan las fronteras. En ese estado, confieso, me costó seguir con las entrevistas”

“Lo que quiero contar, como protagonista de esta historia (y sí, digo protagonista con la boca bien llena a riesgo de que me vuelvan a tildar de extranjero occidental) es que al final, tiene que ser un grupo de mujeres guerreras en un entorno que las quiere devorar (la inversión social en Ecuador cae significativamente en los últimos dos años), las que no tienen miedo y arman un refugio, la Fundación Casa Matilde ya hace casi 30 años, con tan solo un 30% de apoyo del estado (cuando les cae) y la cooperación de latitudes lejana . Ellas, Cata, Elizabeth, Charito, Carmita, Jeny, Andrés, Pamela y otras son las heroínas que ofertan este oasis para que cientos de mujeres cada año tengan al menos alguna oportunidad para sobrevivir y construir un nuevo proyecto de vida. ¿Dónde están los gobiernos? Pasan de refilón y llaman cuando hay posibilidad de hacerse la foto para inaugurar algo… ¿Dónde están las grandes agencias de la ayuda? A parte de excelentes diagnosticadores, poca cosa más… Y sobre todo, ¿dónde está el capital privado en este drama? No he visto a ningún filántropo, no he visto a ninguna Fundación bancaria…”

Lee el artículo completo aquí 👉 ARTICULO IVAN ZAHINOS DESDE QUITO